|
El almohadon de pluma
Como en el
cuento de « La gallina degollada », sabemos desde la primera frase
que todo va a acabar mal. Quiroga va sembrando indicios a lo largo del texto,
pero, naturalmente, conserva el enigma hasta el final. Es el aspecto policiaco
del cuento.
El autor lo sabe
todo y al subrayar, en le primer parrafo, la oposicion entre la novia
« rubia, timida, angelical » y su marido de « caracter
duro » y callado, afirma « lo queria muco sin embargo »,
« el la amaba profundamente ».
El lector no puede dudar. También Quiroga va hasta contarnos los
delirios de Alicia, como si fuera ella quien los contara.
Al
final del tercer parrafo, creemos que, por fin, ambos esposos van a manifestar
su mutuo amor. Y el cuarto parrafo empieza por el anuncio de la agonia de
Alicia : « Fue el ultimo dia que Alicia estuvo levantada. » Ese
contraste me fortalece en la idea que, para Quiroga, el amor es fatal y lleva a
la muerte. Para él, como para Aragon, « no hay amor
dichoso ».
En este cuento
todo es FUNEBRE:
1) la luz : ni una palabra para evocar el
dia, el sol. En el primer parrafo, los novios vuelven « de
noche » ; cuando Quiroga describe la casa, no habal sino de
« blancura », de « brillo glacial », de « desapacible
frio », no de luz. Tampoco menciona la luz del dia en la ultima tarde en
el jardin. Dentro del dormitorio de Alicia y en el salon donde Jordan pasea con
obstinacion, « todo el dia estaba con las luces prendidas y en pleno
silencio » : es la velada mortuaria.
2) no hay vida desde
el principio del texto, primero porque no hay ningun dialogo. Jordan es
« mudo », ella se « se contenia siempre ». La ternura, por
la tarde en el jardin, se manifiesta por actitudes, sollozos, caricia, sin una
sola palabra.
Ademas, Jordan y Alicia no viven : ? que hicieron durante esa luna de
miel », que parace mal nombrada ? Alicia « vivia dormida en la
casa hostil hasta que llegaba el marido » : ? de donde venia
Jordan ? Quiroga no evoca ninguna actividad.
Parecen seres inmateriales, encantados como la casa que el narrador qualifica
de « palacio encantado ».
3) En cambio, la descripcion de dicha casa proporciona
algunos detalles cuidadosamente Escogidos que cambian « el extrano nido de
amor » en mausoleo de marmol frio, lujoso, sonoro porque vacio e
inquietante. Me hace pensar en los cuadros de Delvaux, en los que son
surrealistas.
Por fin Quiroga multiplica los vocablos siniestros y consagra las tres cuartas
partes del cuento a la agonia y muerte de Alicia, inexplicable hasta el
desenlace. La explicacion « cientifica » a modo de conclusion
contrasta con el tono y el ambiente general y deja al lector atonito. Alguién
relato que un caso real inspiro a Quiroga ; sin embargo el cuentista lo
transformo por completo.
Personalmente, no veo a Jordan como el asesino de su mujer, a quien le hubiera
chupado la vida (tal como dicen algunos criticos). Jordan y Alicia me parecen juguetes
de un destino funesto que no pueden contrarrestar.
Sylvette LIENS ASPAS
|
|